El 10 de febrero en Nueva Zelanda, una manada de
ballenas estaba nadando y de repente...¡estaban atrapadas en la
arena! Ellas solas no pudieron volver al mar. Murieron mas de 300 ballenas, y lo más triste es que la mayoría de ellas eran
bebes. Tuvieron que venir muchas grúas y personas. Salvaron a la mitad por lo
menos. Menos mal que un anciano se dio cuenta de lo que ocurría .Si no se hubiera dado la alarma, la manada de ballenas ya habría muerto entera.
Nosotras no
queremos que les pase nada malo a las ballenas, son animales preciosos
Por Carmen Macher y Carla Belda